El Artista Federico Uribe acaba de lanzar una nueva colección  hecha de cables eléctricos y a la que llama, apropiadamente, «Conectado». Uribe trabaja casi exclusivamente con objetos reutilizados para crear esculturas de colores vibrantes y obras de arte en 2D como esta.

Uribe crea esculturas que no están esculpidas sino que se construyen y teje, en todo tipo de formas diferentes, curiosas e impredecibles, repetitivas y compulsivas casi. El sigue los cánones clásicos del arte figurativo y abstracto, pero el resultado es absolutamente inusual, caprichoso, de enorme eficacia y comunicabilidad. Cuando se observa de cerca, sus obras revelan diversos tipos de interpretaciones, que nos invitan a tocarlas, para descubrir los detalles y la relación entre un elemento y otro. Cuando se ve desde más lejos, ofrecen volúmenes, formas, texturas y colores. La distancia, la proximidad y la percepción, son factores clave en la interacción entre el trabajo de Uribe y sus espectadores.